Postulado No. 1: El hombre es incapaz de imaginar cosas que no existen.
Postulado No. 2: El hombre se encuentra constantemente soñando, pensando, elucubrando.
Postulado No. 3: Por lo tanto, todo lo que el hombre imagina existe...en algún punto del tiempo y del espacio.
"Tu no eres lo que yo quiero ser, para ser yo, debo de no ser tu, y así al final siendo yo; debo de ser todos."
Entre el "deber ser" y lo que "es" existe un abismo.
Dentro de nuestras conciencias percibimos el mundo a nuestro alrededor y estipulamos minuciosamente una serie de jerarquías de valores sobre cómo "debería de ser el mundo", esto lo basamos en nuestra propia experiencia, misma que se nutre de las costumbres; la educación que nos han dado e ideologías sobre las cuales crecimos y que nos dictan "cómo debemos de ser" (eso se llama cultura). Claro para cada quién las cosas deberían de ser de una forma distinta que quizás coincida en tales o cuales características, pero al fin distinta.
La cuestión reincide en que las cosas no son como "deberían de ser" sino que simplemente "son"; la diferencia clara entre el "deber ser" y lo que "es", es decir, las cosas no son siempre como quisiéramos que fueran o como los más altos códigos de conducta, protocolos y acoplamiento social lo estipulen.
Hay que entender el mundo como "es" y no como "debería de ser" y de ahí partir, a algo más grande.
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